consejos a la hora de hacer tu maleta

El pecado capital de los viajes de negocios es facturar el equipaje. Estos viajes suelen ser cortos, así que con una maleta de mano y una pequeña mochila, maletín o bolso es más que suficiente. Siempre y cuando lleves el mínimo de cosas posibles para que sea ligero y fácil de transportar allá donde vayas. Fácil decirlo, ¿eh? El tamaño de una maleta de mano es muy justo, y sabemos que encajar todo lo necesario para unos días fuera de casa puede ser un reto complicado para algunos. Si eres de los que llena la maleta de “por si a casos”, aquí te dejamos algunos consejos y trucos prácticos para optimizar el espacio de tu maleta y viajar con el equipaje de mano más eficiente en tus viajes de negocio como un auténtico experto, ¡al nivel de la mismísima Marie Kondo!

Escoge bien tu maleta

El primer paso es escoger el equipaje que mejor te conviene. Dependiendo de cómo te vayas a desplazar y de los días que vaya a durar tu viaje, te puede convenir más una mochila o una maleta de ruedas. Cuanto más ligera, pequeña y práctica dentro de lo posible, mejor. Ya nos conocemos el viejo truco de llevar una maleta más grande para llenarla de cosas inútiles. Cuanto menos espacio tengas, ¡más lo vas a optimizar!

Asegúrate de que cumple con las medidas para entrar en cabina en caso de que viajes en avión. Así evitarás facturarla y ahorrarás tiempo de espera una vez en tu destino.

Crea conjuntos de ropa

Un truco clave es elegir los conjuntos de ropa con antelación. Piensa en los planes concretos que harás durante esos días y qué tipo de ropa vas a necesitar para cada uno: reuniones de trabajo profesionales, cenas elegantes, comidas informales, tiempo libre… Haz una lista y apunta los conjuntos para cada uno. Lo más inteligente es llevar ropa versátil de colores neutros para que sea fácil de combinar e intercambiar para crear nuevos looks. La fórmula es sencilla: una prenda, muchas combinaciones.

Evita la ropa blanca

Sí, lo que lees.  Los colores oscuros son mejores para absorber y ocultar manchas. Si durante el viaje se te derrama un poco de café o te manchas por accidente, con la ropa negra se disimulará y podrás seguir usando esa prenda para tus reuniones. Además, te ahorrarás dolores de cabeza para combinar muchos colores e irás siempre elegante y sofisticado.

Artículos electrónicos

Los aparatos tecnológicos serán un must en tus viajes de negocio, piensa cuáles vas a necesitar y priorizarlos en el espacio de tu equipaje: auriculares (con o sin cable), móvil de trabajo, ordenador portátil, tablet… Y sobre todo, ¡no olvides los cargadores! Te recomendamos llevar siempre un cargador portátil, lo necesitarás si te quedas sin batería fuera del hotel.

Claro está que cuanto más ligeros sean los artículos, mejor. Si puedes trabajar con una tablet en vez de un ordenador, lo agradecerás. Y si vas a viajar mucho, a la larga te compensará invertir en buenos aparatos de última tecnología para ahorrar espacio y peso.

Objetos pequeños

Opta por versiones pequeñas de artículos de tocador, como cuchilla de afeitar, cepillo de dientes, cremas, geles… Asegúrate de los servicios del hotel donde te hospedarás, quizás no te hará falta llevar algunas cosas como champú, gel o suavizante.

Si viajas en avión, recuerda que el límite de capacidad para los líquidos es de 100ml. Te recomendamos que protejas los envases y los lleves en un neceser o bolsa por separado para mostrarlos en el control de seguridad y no perder tiempo en separarlos en el mismo aeropuerto. Y mejor una bolsa impermeable por si se derrama cualquier líquido.

Bolsas para organizar

Utilizar bolsas de tela a modo de compartimentos es una buena solución para tener todas tus cosas organizadas y localizarlas rápidamente. Es especialmente útil para artículos y accesorios pequeños, como la ropa interior o cables; y también para el calzado, así evitarás manchar el resto de ropa. También puedes llevar un par de bolsas vacías para la ropa sucia.

Si viajas en invierno, se suma una dificultad más a tu maleta. La ropa de abrigo ocupa más que la de verano. En este caso, puedes hacerte con bolsas que envasan al vacío para guardar las prendas que abultan más como plumíferos. Aunque lo ideal es llevar siempre puesto lo que te vaya a quitar más espacio o pese más.

El puzzle

Entramos en el momento crítico. Doblar bien la ropa y organizar las cosas dentro de la maleta es fundamental. Coloca todas tus pertenencias encima de una mesa o de la cama para visualizar todo lo que te vayas a llevar y después empieza el puzzle. Una buena forma para doblar es enrollar las prendas en forma de tubo, ayuda a reducir el espacio y evita las arrugas en prendas especialmente delicadas. Además, es más fácil de ver todo lo que llevas en un vistazo rápido.

Ten en cuenta que siempre es mejor poner abajo las prendas que pesan más, como los pantalones, el neceser y los zapatos. En cambio, la ropa más delicada como camisas, vestidos o trajes, es mejor dejarla en la parte superior para que no se arrugue.

Los documentos a mano

Recuerda que sin documentación no haces nada, ¡así que protégela bien! Una buena opción es hacerse con una riñonera o porta documentos discreto que te permita llevar siempre contigo tu pasaporte, DNI y dinero. Así lo tienes a mano para entregarlo siempre que lo necesites sin rebuscar en tu maleta.

Viaja seguro

Esto no es necesariamente un consejo para viajar ligero, pero es sin duda uno de los puntos más importantes al hacer tu maleta de mano para tus viajes de trabajo. Asegúrate que cierras tu maleta con un candado u otro mecanismo de seguridad para proteger bien tus pertenencias. Lo mejor es un código numérico para no correr el riesgo de perder la llave.

Esperamos que estos tips te ayuden a optimizar el espacio de tu maleta en tu próximo viaje de trabajo y poco a poco te conviertas en un experto del orden. Como todo en la vida, ¡la práctica hace al maestro!